La obra

El autor

El autor

Arístides Vargas...Nace en Córdoba (Argentina) y vive desde muy niño en Mendoza. Trabaja en algunos de los grupos de teatro locales y estudia teatro en la Universidad de Cuyo. En 1975 tiene que exiliarse debido al golpe militar. Este hecho marcará su obra dramatúrgica.
Ha dirigido importantes grupos y compañías latinoamericanas entre las que destacan la Compañía Nacional de Teatro de Costa Rica, el grupo Justo Rufino Garay de Nicaragua, el grupo Taller del Sótano de México, la compañía Ire de Puerto Rico, etc. Es fundador de uno de los grupos más prestigiosos de América Latina: el grupo Malayerba de Ecuador, que dirige en la actualidad.
Entre otras, es autor de las siguientes obras: “Jardín de Pulpos”, “Pluma”, “La edad de la ciruela”, “Donde el viento hace buñuelos”, “Nuestra Señora de las Nubes”.
La temática de su dramaturgia gira en torno a la memoria, el desarraigo, la marginalidad. La suya es una escritura poética no carente de humor pero también de cierta amargura y, pese a esta última, de la inocencia suficiente para creer que el mundo puede ser cambiado. Asimismo, su escritura tiene la crueldad de negarse esa esperanza y caer, por momentos, en la desesperación total

Arístides Vargas...Nace en Córdoba (Argentina) y vive desde muy niño en Mendoza. Trabaja en algunos de los grupos de teatro locales y estudia teatro en la Universidad de Cuyo. En 1975 tiene que exiliarse debido al golpe militar. Este hecho marcará su obra dramatúrgica.
Ha dirigido importantes grupos y compañías latinoamericanas entre las que destacan la Compañía Nacional de Teatro de Costa Rica, el grupo Justo Rufino Garay de Nicaragua, el grupo Taller del Sótano de México, la compañía Ire de Puerto Rico, etc. Es fundador de uno de los grupos más prestigiosos de América Latina: el grupo Malayerba de Ecuador, que dirige en la actualidad.
Entre otras, es autor de las siguientes obras: “Jardín de Pulpos”, “Pluma”, “La edad de la ciruela”, “Donde el viento hace buñuelos”, “Nuestra Señora de las Nubes”.
La temática de su dramaturgia gira en torno a la memoria, el desarraigo, la marginalidad. La suya es una escritura poética no carente de humor pero también de cierta amargura y, pese a esta última, de la inocencia suficiente para creer que el mundo puede ser cambiado. Asimismo, su escritura tiene la crueldad de negarse esa esperanza y caer, por momentos, en la desesperación total